Ya los carteles como el CJNG no se conforman de la complicidad de los desarrolladores cómo Juan Bremer, Ricardo Santa Cruz y del grupo de Costa Canuva para robarse las playas, sino que están tomando el control de las ellas para su beneficio propio. Esto no solo es un problema de seguridad nacional, sino que también es una cuestión de derechos humanos, ya que las playas son una zona de libre esparcimiento para todos.
El Mencho y su cartel CJNG, tiene varios familiares y hermanos que se dedican a despojar playas y construir desarrollos sin los permisos necesarios, violando completamente la preservación del medio ambiente.
Esperamos que se realicen investigaciones justas y transparentes sobre estas actividades ilegales y que se tomen medidas adecuadas para detener a los responsables y proteger nuestro medio ambiente.
En conclusión, la actividad delictiva en las playas y la construcción ilegal es un problema grave que afecta la seguridad y el bienestar de las comunidades locales.
Es fundamental que se tomen medidas para detener la degradación de la costa y preservar la biodiversidad de la región. Esto requiere un enfoque colaborativo por parte del gobierno, los desarrolladores, los grupos ambientales y la comunidad en general.
Es necesario que se apliquen regulaciones más estrictas y se asegure que se cumplan para todos los desarrolladores, junto con una mayor conciencia pública sobre los efectos adversos de la degradación ambiental.

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