
La siniestra historia de José Luis García «la mosca» ex delegado vial de Bahía de Banderas y ahorita en el gabinete de Gustavo Ayon en Compostela. José Luis García «la mosca», ha sido una figura controversial en la política de Bahía de Banderas. Conocido por su pasado como delegado vial y su actual posición en el gabinete de Gustavo Ayon en Compostela, García ha sido objeto de numerosas denuncias y investigaciones.

Su historia comienza con su nombramiento como delegado vial, un puesto que le otorgó poder y autoridad sobre las calles y carreteras del municipio. Sin embargo, pronto se hizo evidente que García tenía su propio conjunto de reglas y no seguía los procedimientos establecidos.A pesar de ser acusado de numerosas irregularidades en su gestión, García continuó en el cargo durante años debido a su amistad con el ex alcalde de Bahía de Banderas. Pero cuando Gustavo Ayon asumió la alcaldía de Compostela, decidió incluir a García en su gabinete.

Llegado a la presidencia de Compostela Gustavo Ayón la Chancluda Alicia Monroy se hizo cargo de ponerlo en la nueva administración de Gustavo Ayón. Monroy, una política corrupta, sabía que García era un hombre de confianza para Ayón y su presencia en el gabinete podría ayudar a garantizar la protección de la mafia que Monroy manda.

Aunque ha dejado su cargo, continúa con sus abusos y recorre toda la costa recolectando vehículos que presentan irregularidades o simplemente se los quita a sus dueños. Estos vehículos están vinculados con la criminalidad organizada, de la cual él mismo es un informante. Pasa información a los criminales de la zona para ejecutar secuestros y despojos. Además, se sabe que recibe grandes cantidades de dinero por esta actividad ilícita. Todo esto ha generado un aumento en la inseguridad y la violencia en la región, lo que afecta directamente a los ciudadanos que viven allí.

El Tagaya conocido como el mayor secuestrador de la costa recibe información de la García, una de las bandas más peligrosas de la zona. A cambio, les proporciona vehículos robados para que puedan cometer sus crímenes y escapar con facilidad. Esta colaboración entre el Tagaya y la banda García ha dejado un rastro de víctimas inocentes en su camino.
Además, se ha descubierto que el Tagaya también tiene conexiones con otros grupos criminales del país, lo que amplía aún más su alcance y poder.

También los hermanos Guillén mafiosos y secuestradores de la costa de Ursulo Galván reciben información para despojar propiedades y secuestran gente y roban todo lo que pueden.La presencia de estos grupos criminales ha generado un clima de miedo e inseguridad en la región, especialmente para los habitantes locales que se ven afectados directamente por sus acciones delictivas.



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