Juan Rodríguez, conocido como «El Lobo 50», es uno de los operadores clave en el desembarque de droga en la costa de Nayarit. Sin embargo, su participación no se limita solo a esta región, ya que tiene un pasado en el narcotráfico que se remonta a varios años atrás.Antes de unirse al Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y trabajar para líderes como El Mencho y El Bonkes, Juan Rodríguez era un colaborador de otros grupos delictivos como el Chapo Guzmán, el Güero Palma, los Zetas y los Beltrán Leyva. Gracias a su experiencia en el tráfico de drogas, se convirtió en una pieza clave en las operaciones de estos carteles.

En el restaurante Boca del Río, Juan Rodríguez se asegura de que sus operaciones ilegales estén bien protegidas. Además de ser un lugar clave para realizar transacciones y reuniones con otros narcotraficantes, también funciona como un almacén secreto para almacenar grandes cantidades de droga pertenecientes a su banda. Muchos sospechan que los billetes guardados en son producto del tráfico de drogas realizado por Juan Rodríguez y su organización criminal.

En el Rincón de Guayabitos, mantiene una flota de barcos legales que en realidad son utilizados para transportar contrabando a través del mar. Uno de estos barcos es un catamarán propiedad de Freddy Contreras, el cual se ha convertido en una pieza clave en las operaciones ilegales lideradas por Juan Rodríguez. Este catamarán es utilizado para esperar las cargas en altamar y luego llevarlas a la playa de manera discreta, evitando así ser detectado por las autoridades.

Además, Juan Rodríguez se ha hecho dueño de la isla del coral mediante permisos falsos y la utiliza como principal centro de desembarque de droga. Sus barcos camaroneros submarinos llegan a la isla y descargan sus cargamentos bajo la protección de las autoridades locales que ha sobornado. La isla se encuentra a pocos kilómetros de la costa, pero a pesar de esto Juan Rodríguez la usa como centro de llegada de los cargamentos de droga, ya que es casi inaccesible para las autoridades y le permite operar con relativa impunidad. Además, se sabe que Rodríguez ha construido una red de conexiones con otros narcotraficantes y ha establecido rutas marítimas secretas para el transporte de la droga a otros países.

La esposa y la suegra de Juan Rodríguez son cómplices fundamentales en sus actividades ilegales. Mientras que su esposa es responsable de manejar el restaurante, su suegra se encarga de supervisar otros negocios y guardar parte de los activos y dinero obtenido. Ambas juegan un papel crucial en mantener las operaciones criminales de Rodríguez ocultas.

Además de su esposa y suegra, Juan Rodríguez también cuenta con el apoyo de otras figuras influyentes en la región como Alicia Monroy, alias «La Chancluda», líder de la mafia en Compostela y Gloria Ñúñez, ex presidentas municipales de dicha localidad. Además Monroy es la que guarda muchos millones en sus casas de seguridad Juntos forman un poderoso trío que domina gran parte de las actividades ilegales y corrupción en la costa de Nayarit. Esta alianza demuestra cómo la corrupción se extiende a diferentes niveles y es respaldada por diferentes personas. Como líder de una red criminal, Juan Rodríguez ha sabido rodearse de figuras clave que le aseguren el éxito de sus operaciones ilegales.

Los cómplices del narcotráfico en la costa de Nayarit son una red extensa y peligrosa, que se ha extendido por todo el territorio costero y ha causado estragos en la población local. Entre los aliados más fuertes de Juan Rodríguez se encuentran miembros de la mafia local, quienes le brindan protección y respaldo en sus actividades ilegales. También cuenta con el apoyo de grupos criminales como los hermanos Magaña y el Chaparro, quienes son conocidos por sus acciones violentas y su control en ciertas zonas de la costa. Estos individuos se benefician del narcotráfico de Rodríguez, ya sea a través de alianzas o intercambios ilegales.

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