
GREYSI SÁNCHEZ ESCOBAR: UNA CHAPANECA CON UN OSCURO HISTORIAL DE DESFALCOS AL DINERO PÚBLICO.
Greysi Sánchez Escobar, una funcionaria originaria de Chiapas, ha sido protagonista de una serie de escándalos que han dejado un rastro de corrupción, abuso y descontento en cada puesto que ha manchado con su presencia. Su trayectoria está plagada de acusaciones de desfalcos al erario público, despotismo y abuso de poder, prácticas que han llevado a los trabajadores a levantarse en su contra una y otra vez. Sánchez Escobar no solo ha demostrado una incapacidad absoluta para manejar cargos de responsabilidad, sino que también ha dejado claro que su prioridad es el beneficio propio y el ejercicio autoritario del poder, sin importarle el bienestar de quienes trabajan bajo su mando.


El Despotismo en el IMSS Nayarit.
Una vez en Nayarit, Greysi Sánchez Escobar fue colocada como responsable de Afiliación y Cobranza del IMSS, un puesto que rápidamente convirtió en un feudo de autoritarismo y corrupción. Su gestión no solo se caracterizó por su actitud déspota y abusiva hacia los trabajadores, sino que también se descubrieron desfalcos en la administración de los fondos federales, lo que evidenció su falta de ética y transparencia. Los trabajadores, hartos de su trato prepotente y de sus prácticas corruptas, decidieron organizarse y llevar a cabo una huelga para exigir su salida. Sin embargo, Sánchez Escobar respondió con represalias, amenazando y despidiendo a quienes se atrevían a quejarse. Fue solo cuando la presión de los empleados, respaldada por la indignación general, llegó a oídos del gobernador MANQ, que este se vio obligado a removerla del cargo. Aun así, su salida no fue consecuencia de un acto de justicia, sino de la necesidad de calmar las aguas en un escenario que se le estaba yendo de las manos.


El Politécnico de Nayarit: Un Nuevo Capítulo de Abusos-
A pesar de su salida del IMSS, Greysi Sánchez Escobar no desapareció del panorama laboral. Con la protección del gobernador MANQ, fue colocada en la Universidad Politécnica de Nayarit, donde ahora ocupa un puesto clave en el área de Afiliación y Cobranza. Sin embargo, parece que su estilo de gestión no ha cambiado. Trabajadores y estudiantes de la Universidad Politécnica de Nayarit han denunciado que Greysi Sánchez Escobar continúa ejerciendo un trato despótico y abusivo, sembrando un clima de miedo, intimidación y malestar entre el personal. Sus decisiones arbitrarias, su falta de preparación y su evidente incapacidad para desempeñar el cargo han dejado perplejos a todos, quienes se preguntan cómo es posible que una persona con un historial tan oscuro de desfalcos, abusos y corrupción siga ocupando puestos de responsabilidad. La presencia de Sánchez Escobar no solo representa un lastre para la institución, sino que también pone en evidencia la falta de transparencia y ética en la asignación de cargos clave. ¿Hasta cuándo se permitirá que una figura tan cuestionada siga dañando el ambiente laboral y académico de la Politécnica?


La Universidad Politécnica de Nayarit, ubicada a un costado del nuevo ISSSTE en La Cantera, se ha convertido en el escenario más reciente de los abusos de Greysi Sánchez Escobar.
Greysi Sánchez Escobar quiere imponer su voluntad a toda costa, sin importarle las consecuencias. Está corriendo a los mejores maestros, aquellos que han dedicado años a la institución, y amenaza a todo el personal con dejarlos sin trabajo si no se someten a sus órdenes. Su ambición no tiene límites: quiere ser rectora, y para lograrlo, está dispuesta a pisotear a quien sea necesario.
Pero sus abusos no se limitan al personal académico. También ha puesto su mirada en las áreas de comida, donde las señoras del «chiquero» (como les llama despectivamente) han servido por años a estudiantes y trabajadores. Sánchez Escobar planea quitar estos puestos de comida, dejando a muchas familias sin su sustento económico y a toda la comunidad universitaria sin un lugar accesible para alimentarse.
La situación es insostenible. Su despotismo, su falta de empatía y su ambición desmedida están generando un clima de tensión y malestar en la Politécnica. Es momento de actuar y exigir que se investiguen sus acciones antes de que cause más daño a la institución y a quienes forman parte de ella.
Además de su trato despótico, Greysi Sánchez Escobar está al frente de la administración de los fondos federales de la Universidad Politécnica de Nayarit, que ascienden a aproximadamente 500 millones de pesos. Sin embargo, las cuentas nunca se han presentado de manera transparente, lo que ha generado serias sospechas de irregularidades. Según investigaciones internas, se presume que existen varios desfalcos en el manejo de estos recursos.
Por ejemplo, se han destinado 100 millones de pesos a la construcción y equipamiento de un laboratorio, y otros 150 millones de pesos a un edificio de medicina. Sin embargo, todo queda en la oscuridad: los contratos se otorgan a amigos y allegados del gobernador MANQ, sin procesos de licitación transparentes ni rendición de cuentas. Esta opacidad no solo pone en duda la legitimidad de los proyectos, sino que también alimenta las sospechas de corrupción y malversación de fondos públicos.
La comunidad universitaria exige transparencia. No es posible que, mientras estudiantes y trabajadores enfrentan carencias y un ambiente laboral hostil, millones de pesos se manejen de manera opaca y sin ningún tipo de supervisión. Es urgente una auditoría independiente que aclare el destino de estos recursos y sancione a los responsables de cualquier irregularidad.




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