El escondite secreto de El Mencho en Monteón, Nayarit: El rancho robado a Larry Jones.

En la costa de Nayarit, cerca del exclusivo desarrollo Mandarina, se encuentra la localidad de Monteón, un lugar paradisíaco que esconde uno de los secretos mejor guardados del narcotráfico mexicano. Según investigaciones y testimonios recabados, este lugar alberga uno de los escondites más seguros de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Se trata de un rancho de alto valor, robado al ciudadano estadounidense Larry Jones, que hoy funciona como un centro estratégico para almacenar dinero en efectivo, drogas y armas.

La historia detrás de este rancho es tan compleja como oscura. Larry Jones, un empresario retirado de North Carolina, era el dueño legítimo de la propiedad, valorada en varios millones de dólares. Sin embargo, Jones nunca tuvo intención de venderla, a pesar de las insistentes ofertas de compra de parte Juan Bremer y Ricardo Santacruz propietarios del desarrollo Mandarina , dos figuras clave en la red de lavado de dinero del CJNG. Con la complicidad de estos operadores, El Mencho orquestó un plan para despojar a Jones de su patrimonio.

Según fuentes cercanas al caso, Jones fue sometido a una intensa presión que incluyó amenazas y actos de intimidación, hasta que finalmente cedió. Una vez en manos del cártel, el rancho se convirtió en un punto clave para las operaciones del CJNG en la región. Su ubicación en Monteón, cerca de la playa pegado al lujoso desarrollo Mandarina, lo convierte en un refugio ideal para el líder criminal, quien ha logrado evadir capturas durante años.

Ubicación estratégica: Recepción de drogas y escape seguro

El rancho de Jones no solo es un escondite, sino también un punto estratégico para el CJNG. Su ubicación cerca de la costa facilita la recepción de cargamentos de droga provenientes del Pacífico, mientras que sus múltiples rutas de acceso y salida permiten a El Mencho y sus colaboradores escapar rápidamente en caso de operativos militares o policiales. Además, el rancho cuenta con áreas discretas para reuniones de alto nivel, donde se planean las operaciones del cártel y se coordinan actividades de lavado de dinero.

Además de servir como escondite personal para El Mencho, el rancho también funciona como un centro logístico para el cártel. En sus instalaciones se han encontrado evidencias de almacenamiento de grandes cantidades de dinero en efectivo, drogas como metanfetamina ,fentanilo y cocaína, y un arsenal de armas de alto poder. La propiedad, que alguna vez fue un lugar tranquilo y productivo, hoy es un símbolo del poder y la impunidad del CJNG.

Este caso no solo revela la audacia de El Mencho y su organización, sino también la complicidad de actores locales y federales y la vulnerabilidad de extranjeros como Larry Jones, quienes se han convertido en víctimas colaterales del crimen organizado en México.



Además, el rancho está custodiado por un círculo de seguridad muy fuerte, compuesto por hombres de confianza de El Mencho y equipado con tecnología de vigilancia avanzada. Este operativo de protección garantiza que el líder del CJNG y sus colaboradores estén resguardados en todo momento. Pero el rancho no solo es un refugio; también es un punto de reunión clave para los jefes de zona del cártel. Entre los asistentes frecuentes a estas reuniones se encuentra Alicia Monroy, conocida como la jefa de la mafia de Compostela y una de las principales lavadoras de dinero del CJNG en la región.

Alicia Monroy suegra de el ex narcofiscal Edgar Veytia no solo es responsable de mover millones de dólares provenientes del narcotráfico, sino que también actúa como protectora de El Mencho en la zona, asegurando que las operaciones del cártel se mantengan bajo control y lejos del alcance de las autoridades. Su presencia en el rancho durante estas reuniones estratégicas subraya la importancia de este lugar como centro neurálgico para las decisiones más críticas del CJNG.


Larry Jones, un empresario retirado de Carolina del Norte, había invertido millones de dólares en la costa de Nayarit, buscando un refugio tranquilo para disfrutar de su retiro.Entre sus propiedades más valiosas se encontraban un rancho en Monteón y una exclusiva propiedad en Rincón de Guayabitos, un destino turístico conocido por sus playas y ambiente relajado. Sin embargo, lo que parecía ser un sueño se convirtió en una pesadilla cuando la criminalidad organizada se fijó en sus tierras.

La propiedad en Rincón de Guayabitos fue despojada de manera violenta y arbitraria por miembros del crimen organizado, quienes la convirtieron en un club nocturno llamado El Tapanco. Este lugar, que alguna vez fue un espacio privado y tranquilo, ahora es un punto de reunión para fiestas y eventos controlados por el cártel. El despojo de esta propiedad no solo representa una pérdida económica para Jones, sino también un ejemplo más de cómo el crimen organizado se ha apoderado de bienes ajenos para financiar y expandir sus operaciones ilícitas.


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