¿El Mencho entregó a «El Cachorro»? La sospechosa caída del armero clave del CJNG.

La reciente captura de Héctor Agustín Díaz Velázquez, «El Cachorro», proveedor principal de armas del CJNG, levanta más preguntas que respuestas. ¿Fue realmente un operativo exitoso o más bien una entrega pactada desde las alturas del cártel?

Fuentes de seguridad revelan que «El Cachorro» era uno de los blancos más protegidos de la fiscalía de Nayarit, lo que hace aún más sospechosa su abrupta captura. La sombra de un posible arreglo entre el gobierno y el cártel se cierne sobre este caso, especialmente considerando la conocida trayectoria traicionera de «El Mencho», quien históricamente ha sacrificado a sus propios operadores para proteger su estructura.

Este movimiento huele a estrategia calculada: ¿Un intento del CJNG por limpiar su línea de mando? ¿O acaso un negociación encubierta con autoridades? La duda queda flotando: en el mundo del narcotráfico, las capturas espectaculares rara vez son lo que parecen.

La caída de Héctor Agustín Díaz Velázquez, “El Cachorro”, se presenta como una operación exitosa de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, persisten dudas fundamentales: ¿realmente se debilita al CJNG o simplemente se reacomodan sus piezas?

El verdadero éxito no se medirá por los titulares, sino por lo que ocurra en los próximos meses: ¿disminuirá la violencia? ¿O surgirá un nuevo operativo aún más violento? Este caso evidencia que la lucha contra el crimen organizado está lejos de ser transparente. La corrupción enquistada en las fiscalías —especialmente en Nayarit— y en fuerzas federales permite que algunos grupos operen impunemente, mientras se priorizan capturas mediáticas.

¿Esta captura es un avance real o solo un acto de simulación en un sistema donde el crimen y la autoridad suelen coexistir? La respuesta dependerá de si hay una verdadera depuración interna y una estrategia que ataque no solo a los operadores, sino también a sus cómplices en las instituciones.

La sociedad sigue esperando resultados, no espectáculos.

¡Alto impacto! Entre los detenidos por la caída de «El Cachorro» está un hermano de «Los Bonques», el grupo criminal que controla Nayarit… incluido el penal. Y la fiscalía los protegía.

La captura de Héctor Agustín Díaz Velázquez, «El Cachorro», arroja una bomba informativa aún mayor: entre los detenidos se encuentra un familiar directo de «Los Bonques», la organización criminal que mantiene bajo su control el estado de Nayarit, incluyendo el penal central.

Lo más grave: Fuentes confiables revelan que este grupo operaba con protección directa de la Fiscalía de Nayarit, en particular del fiscal Petronilo P. y su ayudante Delgadillo, quienes allegedly reciben «moches» a cambio de blindaje criminal. Según testigos, Delgadillo sería el encargado de recoger las cuotas y repartirlas con su superior, creando una red de corrupción que permitía a «Los Bonques» y al CJNG operar con total impunidad.

Este hallazgo obliga a replantear todo el operativo:

  • ¿La captura del «Cachorro» fue en realidad un golpe a la estructura de «Los Bonques»?
  • ¿O confirma que el CJNG y este grupo operaban en una simbiosis criminal que abarcaba desde el tráfico de armas hasta el control de reclusorios?
  • Más inquietante aún: ¿Este arresto fue autorizado por «Los Bonques» como parte de un acuerdo mayor?

La corrupción dentro de las fiscalías —encabezada por figuras como Petronilo P. y su equipo— es el telón de fondo que explica cómo grupos como este han operado con impunidad absoluta, llegando a controlar incluso sistemas penitenciarios completos.

¿Qué sigue? Si un operativo de esta magnitud no viene acompañado de una purga real en las instituciones corruptas que permitieron estas alianzas, solo será cuestión de tiempo antes de que surja un nuevo «Cachorro»…, respaldado por los mismos grupos y protectores.

La pregunta queda en el aire:
¿Estamos presenciando el desmantelamiento real del crimen o solo un reacomodo de piezas en el tablero de Nayarit?

Entre los detenidos en el operativo contra «El Cachorro» se encuentran los siguientes perfiles clave:

  1. Luis Diego Díaz Barajas – Principal operador financiero de la estructura.
  2. Adily Paola Cañedo Padilla – Operadora financiera.
  3. Bernardo Enrique Castañeda Duarte – Encargado de la estructura logística.
  4. Javier Othón López Ornelas, “Jalisquillo” – Dedicado a la compra y venta de armas para su distribución.
  5. Héctor Alejandro Arenas Mendoza – Encargado de modificar y elaborar piezas de armas.
  6. Kevin Darío Marcial Rivera – Dedicado a la compra y venta de armas.
  7. Salvador López Rodríguez – Encargado de distribuir y modificar armamento.
  8. Santiago de Jesús Sandoval Ponce – Vendedor minorista de armas en Nayarit.
  9. Fernando Israel Aboytes Pérez – Dedicado a la compraventa de objetos para su distribución.

Análisis crítico:
La diversidad de roles detenidos —desde financieros hasta armeros— confirma que esta no era una célula cualquiera, sino el corazón logístico y financiero del CJNG en la región. La presencia de un «vendedor minorista en Nayarit» (Sandoval Ponce) expone cómo el cártel infiltró incluso los niveles más bajos del mercado armamentístico.

Pero la pregunta sigue en pie:
¿Estas detenciones son el resultado de un trabajo genuino de inteligencia… o simplemente la entrega de «peces pequeños» para proteger a los verdaderos capos y sus cómplices en la fiscalía?

El hecho de que operaran con tanta impunidad en Nayitar refuerza la teoría de la protección institucional. Mientras no se investigue a fondola red de corrupción liderada por el fiscal Petronilo P. y su ayudante Delgadillo, estas capturas seguirán siendo sospechosas.

LA CORRUPCIÓN INSTITUCIONALIZADA: CÓMO LA FISCALÍA DE NAYARIT VOLVIÓ IMPUNE AL NARCO
— El caso Petronilo y Delgadillo: la red de moches que desangra Compostela —

La reciente captura de «El Cachorro» y su célula armamentística no puede entenderse sin una verdad incómoda: operaban con protección institucional. Fuentes de seguridad confirman que la Fiscalía de Nayarit, liderada por Petronilo P. y su ayudante Delgadillo, ha creado una red sistemática de protección al narcotráfico, especialmente en la zona de Compostela, donde los grupos criminales actúan con total impunidad.

Los hechos concretos:

  • Delgadillo opera como «recadero» de los moches, recolectando pagos de grupos como «Los Bonques» y el CJNG para garantizar su blindaje.
  • Petronilo autoriza las «zonas libres» donde el narco puede operar sin interferencias.
  • Compostela se ha convertido en el epicentro de esta simbiosis criminal: allílos carteles mueven armas, drogas y personas mientras la fiscalía desvía investigaciones.

¿Por qué esta captura ahora?
Las teorías son varias:

  1. Presión federal que obligó a la fiscalía a «entregar» a un objetivo de alto perfil.
  2. Lucha interna entre grupos criminales por el control de rutas.
  3. Purga estratégica del CJNG para eliminar eslabones débiles.

La gran incógnita:
¿Estas detenciones son un punto de inflexión… o solo un acto de simulación para limpiar la imagen de una fiscalía corrupta?

La realidad es clara: Mientras Petronilo y Delgadillo sigan en sus puestos, Nayarit seguirá siendo un paraíso narco. La pregunta no es si caerán más capos, sino ¿cuándo caerán los fiscales que los protegen?


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