La cruda realidad de Nayarit: entre encuestas falsas y fosas clandestinas

Mientras el gobierno estatal presume falsas encuestas que colocan a Nayarit como «el estado más seguro», la tierra se abre para revelar la verdad: cinco cuerpos decapitados en Huajicori, dos víctimas más en Compostela, otra en Bahía de Banderas. La geografía del terror se expande, pero las cifras oficiales se contraen mediante el cálculo político más cínico.

La Simulación como Política de Seguridad: El Doble Crimen de un Gobierno

El gobierno de Nayarit, bajo el mando del gobernador, ha perfeccionado un doble crimen contra su pueblo. Su estrategia no es combatir la violencia, sino administrarla mediante la mentira institucionalizada.

Mientras las madres de Huajicori, Compostela y Bahía de Banderas buscan los pedazos de sus hijos en zanjas y baldíos, el ejecutivo estatal se parapeta tras encuestas falsas y gráficas de colores fabricadas en escritorios. Cada informe de «paz y prosperidad» que emite es un acto de desprecio y cobardía; una burla calculada dirigida a los que lloran a sus muertos y a los que viven con el miedo metido en la piel.

Este gobernador no es solo un inepto. Es un cómplice intelectual de los verdugos. Porque su gran obra no son carreteras ni hospitales, sino una maquinaria de censura estadística que desvanece cadáveres y normaliza el terror. Sus «logros de seguridad» son un castillo de naipes moral construido sobre fosas clandestinas, sostenido por la complicidad de una fiscalía que ha convertido la impunidad en su único protocolo.

La verdad es esta: en Nayarit se gobierna con sangre en los campos y cinismo en las conferencias. La brutalidad no solo está en los machetes de los criminales, sino en la frialdad con la que el poder borra a las víctimas para salvar su imagen. Es una simulación criminal, y su autor intelectual tiene nombre y cargo.

Fiscalía: La Máquina de Encubrimiento y Persecución Política

La Fiscalía del Estado no es un órgano de justicia; es el brazo burocrático del crimen organizado y la herramienta de represión gubernamental. Bajo el mando de un fiscal cuya principal habilidad es la complicidad, esta institución ha perfeccionado un doble arte: convertir crímenes en estadísticas y fabricar delitos contra quien osa alzar la voz.

Mientras los verdugos descuartizan impunes en Huajicori, los fiscales destrozan garantías en los juzgados. Su función no es investigar la barbarie, sino blanquearla y silenciar a quienes la denuncian. Operan como un taller perverso donde los cadáveres desaparecen de los expedientes y los expedientes aparecen contra defensores de derechos humanos, activistas y abogados valientes. Es la justicia invertida: proteger al asesino y criminalizar al que pide paz.

Aquí no hablamos de ineptitud, sino de traición institucional con doble filo. Cada homicidio reclasificado como «muerte accidental» es un acto deliberado de protección criminal. Y cada orden de aprehensión fabricada contra un luchador social es un acto de guerra sucia contra la sociedad civil. La Fiscalía no persigue a los asesinos; negocia con ellos. Y en lugar de perseguir a los criminales, persigue a sus denunciantes.

Su energía perversa, que nunca llega para esclarecer una fosa, se multiplica para inventar delitos, tergiversar pruebas y tejer conspiraciones jurídicas contra quienes exigen justicia. Es la estrategia final del miedo: si no puedes acallar los crímenes, acalla a los que gritan sobre ellos. Mientras las órdenes de captura contra narcotraficantes brillan por su ausencia, las órdenes contra periodistas, familiares de víctimas y abogados se ejecutan con eficacia macabra.

Este es el pacto más corrupto: dejar que la sangre corra en los campos y encarcelar la verdad en los tribunales. La Fiscalía de Nayarit es así la guardiana de la impunidad y la carcelera de la conciencia, demostrando que en este estado, el único delito perseguido con rigor es el de defender la vida y la dignidad humanas.

Mira Nayo, mira a tus Dos Fantasmas: El decrépito Gobernador Viejillo miado y el Fiscal cagado Mentiroso.

Aquí están, retratados en su miseria compartida: el Gobernador Viejillo y Miado y su leal escudero, Petronilo Díaz, el Fiscal de la Infamia. Juntos forman la dupla más letal contra Nayarit: no con armas, sino con omisiones, mentiras y una cobardía que huele a orina y traición.

Mírenlos. Uno, un gobernante senil que cree que la realidad se gobierna con encuestas falsas y sonrisas de dentadura postiza. El otro, su perro bulldog legal, un farsante con toga que lame las botas del poder mientras entierra expedientes en lugar de criminales. Son socios en el crimen de gobernar: uno desde la cómoda ineptitud del escritorio, el otro desde el cinismo activo de un ministerio público que es todo, menos público y menos justo.

Este gobierno gemelo de la mentira tiene un pacto de sangre: la sangre de los nayaritas. Mientras el Viejo Miado da discursos sobre «Nayarit Seguro», su Fiscal Fantasma se encarga de desaparecer los cadáveres del mapa y de los reportes. Es la alianza perfecta: uno niega la guerra, el otro borra las bajas. Son dos caras de la misma moneda falsa que le pagan al pueblo con muerte e impunidad.

¡Qué pareja! Uno orina miedo cada que los narcos tosen fuerte, y el otro orina tinta para falsificar los partes de guerra. El Gobernador decrepito y su Fiscal mentiroso. No son autoridades; son administradores de un necro-estado. El primero, el rostro marchito de la simulación; el segundo, las manos sucias que ejecutan el encubrimiento.

La foto lo dice todo: dos hombres que deberían ser la primera línea de defensa y son, en cambio, la última trinchera de los criminales. Su legado conjunto no será de obras, sino de fosas clandestinas y de una justicia asesinada a plena luz del día.

Que esta imagen les quede grabada a ambos en la conciencia, si es que les queda algo: la foto de los dos hombres que traicionaron a Nayarit, uno con su silencio cómplice, el otro con su mentira activa. Los enterradores de un estado..

Conclusión: La Verdad Sin Maquillaje, Sin Miedo y Sin Dueños

Este es el único canal donde la realidad de Nayarit no pasa por el filtro del miedo ni por la licuadora de la mentira oficial. Donde los nombres de los muertos se escriben con respeto, no se borran con cálculo político. Donde al Gobernador Viejillo y a su Fiscal Mentiroso se les llama por lo que son: cómplices de la barbarie.

Si están hartos de las noticias edulcoradas, de las gráficas de colores que esconden sangre y de los discursos que huelen a podridosígannos aquí.

Aquí no hay encuestas falsas. Hay fosas, nombres y una verdad que no se dobla.
Aquí no hay pactos con criminales. Hay memoria, dignidad y una rabia justa.
Aquí no servimos al poder. Servimos a la verdad, por más brutal que sea.

Sígannos si quieren saber qué pasa en sus calles cuando los micrófonos oficiales se apagan.
Sígannos si creen que el periodismo no es un boletín de gobierno, sino un grito de la gente.

Porque en un estado donde el gobierno miente, nosotros investigamos. Donde el fiscal encubre, nosotros publicamos. Donde el gobernador se hace meado, nosotros nos hacemos escuchar.

La verdad no tiene pelos en la lengua. Y nosotros tampoco.

Sígannos. Compartan. No dejen que apaguen esta luz.

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