
El patrón navideño del narco: por qué el CJNG invade las costas turísticas en temporada alta
Como cada temporada alta, el CJNG invade las costas turísticas de Nayarit, Jalisco y Colima para introducir toneladas de droga. Esta estrategia responde a tres ventajas clave que el cartel aprovecha durante las festividades:
- Camuflaje perfecto: La masiva afluencia turística permite mezclar operaciones logísticas con el movimiento legítimo de personas, vehículos y embarcaciones, pasando desapercibido entre el caos vacacional.
- Capacidad logística aumentada: Más vuelos, barcos y transporte comercial facilitan el movimiento de cargamentos, mientras las autoridades redistribuyen recursos hacia seguridad turística y control vial, reduciendo la vigilancia antinarco.
- Mercado en su punto máximo: La demanda de drogas aumenta durante las celebraciones, requiriendo abastecimiento extraordinario que justifica operativos de gran escala.
Adicionalmente, el cartel aprovecha las condiciones marítimas favorables del Pacífico en diciembre y la sincronización con ciclos de cosecha en el sur, institucionalizando así un modelo criminal que transforma cada temporada festiva en una ventana estratégica para el narcotráfico.



El centro de las operaciones es el desarrollo Mandarina. Allí se ha establecido Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Este complejo es su base de operaciones y garantía de impunidad, ya que ninguna autoridad tiene permiso para ingresar. Desde Mandarina, El Mencho, junto a sus principales colaboradores y blanqueadores de capitales, Juan Bremer y Ricardo Santa Cruz, coordina toda la operación. La estrategia consiste en manejar desde una casa del desarrollo el desembarque y la distribución de la mercancía en múltiples puntos de la costa y en la localidad de Mascota.
La operación, identificada con el código «Esfera», despliega un operativo multi-modal sin precedentes. Según los reportes, cinco aviones designados como Esfera 1 a Esfera 5 aterrizarán en distintas pistas clandestinas entre el 24 y el 25 de diciembre, con cargamentos masivos destinados a Guadalajara, Puerto Vallarta, El Tonino, Mascota y Tepic. De forma paralela, un barco proveniente de Panamá —calificado como «el mayor golpe»— llegará a las costas de Manzanillo, mientras se ejecutarán descargas adicionales cerca de Pantanal y se reactivarán redes terrestres desde La Cruz de Huanacastle. El operativo representa la respuesta del CJNG a los decomisos previos y su consolidación del control logístico en el occidente del país durante la temporada de mayor vulnerabilidad institucional.
Movimientos Aéreos Programados
Según los reportes, se espera la llegada de varios vuelos especiales en las próximas madrugadas:
- 24 y 25 de diciembre: Llegadas programadas en horas de la madrugada
- Mascota: Avión de tamaño regular
- El Tonino: Avión más pequeño debido a limitaciones de la pista
- Puerto Vallarta: Avión de mayor capacidad
- Guadalajara: Aeronave «bien cargada»
Sistema de Códigos «Esfera»
Se ha implementado un sistema de identificación para estos operativos:
- Esfera 1: Vuelo a Guadalajara
- Esfera 2: Vuelo a Puerto Vallarta
- Esfera 3: Vuelo al Tonino
- Esfera 4: Vuelo a Mascota
- Esfera 5: Vuelo a Tepic
Otros Movimientos Reportados
Pantanal: Se descargarán 2 aviones en esta zonaManzanillo: Identificado con el símbolo de palma (🌴), se espera la llegada de un barco proveniente de Panamá, descrito como «el mayor golpe


- «El operativo “Esfera”: La logística criminal que muestra la complicidad del sistema
No existe casualidad en la precisión. No hay vacío legal que explique la impunidad. Lo que los reportes describen —los aviones designados, las pistas clandestinas activadas, los códigos de distribución— no es solo el despliegue de un cártel. Es la evidencia de una complicidad estructural, una alianza tácita entre el crimen y las autoridades a todos los niveles.
Una operación de esta magnitud, con vuelos programados en cinco rutas distintas, aviones clasificados por tamaño y capacidad, un barco entrando desde Panamá y descargas sincronizadas en al menos siete puntos diferentes, no se ejecuta en la sombra. Se ejecuta con luz verde. Requiere coordinación con control aéreo ciego, con policías desviados, con militares que miran hacia otro lado, con funcionarios que firman permisos o simplemente borran huellas.
Cada “Esfera” —del 1 al 5— no es solo un código logístico. Es un acuerdo. Cada avión que aterriza en Mascota, en El Tonino, en pistas cerca de Pantanal, lo hace porque alguien con uniforme o con cargo público abrió la puerta, apagó el radar, retiró el operativo o archivó el reporte. El barco de Manzanillo, “el mayor golpe”, no llega por arte de magia: entra porque la vigilancia marítima fue desmantelada desde dentro, porque la aduana estaba comprada, porque la Armada tenía órdenes de no patrullar esa noche.
Y en el centro, Mandarina. No es un refugio, es un cuartel general con inmunidad diplomática de facto. Si “El Mencho” opera desde allí, es porque el desarrollo tiene dueños con conectes, porque los cuerpos de seguridad tienen instrucciones de no acercarse, porque el silencio se paga desde los despachos gubernamentales hasta los puestos de mando operativo.
Esto no es un simple operativo narco. Es una demostración de poder institucional capturado. Es la prueba de que, en plena temporada turística, mientras las familias celebran, el Estado en amplios sectores no combate al crimen: le sirve de logística, de seguridad, de cómplice activo. La “Esfera” no es un plan del CJNG. Es un plan de México paralelo. Y hasta que no se nombre esa verdad, ninguna estrategia de seguridad será más que teatro. - Aclaración de fuentes y contexto institucional
Toda la información contenida en este reporte proviene de fuentes de inteligencia militar de mandos medios y tácticos, quienes —alentados por valores aún vigentes en amplios sectores de las Fuerzas Armadas— han decidido exponer la magnitud y el detalle operativo de estos movimientos delictivos. Su motivación no es la deslealtad, sino el hartazgo ante la corrupción y omisión deliberada de altos mandos que, en lugar de combatir al crimen organizado, facilitan su operación mediante complicidad, silencio administrativo y desvío de recursos.
Estos elementos, formados en la lealtad a la institución y al país, han documentado minuciosamente la logística del operativo “Esfera”: las rutas aéreas, los códigos, los puntos de desembarque y la infraestructura clandestina utilizada por el CJNG. Lo hacen conscientes del riesgo, pero convencidos de que la verdad estratégica debe prevalecer sobre la impunidad pactada.
Su testimonio no refleja una falla de las Fuerzas Armadas en su conjunto, sino la fractura ética en ciertos niveles de mando. Mientras las tropas en campo arriesgan su vida en operativos reales, algunos mandos superiores negocian coberturas, retrasan respuestas y filtran información para proteger intereses criminales. Esta doble realidad —la lealtad abajo, la traición arriba— es lo que hoy permite que megaoperativos como este se ejecuten con precisión militar y total impunidad.
La publicación de estos datos es, en ese sentido, un acto de defensa institucional desde dentro: un llamado a depurar, a investigar y a realinear a las Fuerzas Armadas con su deber constitucional y con el honor que aún defienden miles de sus miembros.
¿Cansado de que le cuenten la mitad de la verdad? - En un país donde el poder y el silencio suelen ir de la mano, nosotros no callamos. No tenemos miedo a nombrar lo que otros solo susurran: los operativos, los códigos, las complicidades.
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